BBVA, junto con Deutsche Bank, JP Morgan y UBS, ha liderado la nueva emisión de Repsol por importe de 1.200 millones de euros en bonos a siete años. El tipo de interés se fijó en el 2.625%, el más bajo pagado por una compañía española desde el inicio del euro.

La excelente acogida de la emisión, con una sobresuscripción superior a 2.5 veces, permitió cerrar la operación con un margen sobre la curva swap de 155 puntos básicos, frente a los 160-165 con los que se había iniciado la colocación.

La distribución geográfica ha sido considerada un éxito, con más de 250 cuentas de inversores institucionales de más de 25 países. Sólo un 4% de la emisión se ha colocado en España, destacando especialmente el 30% de inversores alemanes y austriacos y el 21% de Reino Unido.