El Tesoro Público cerró ayer la cuarta emisión sindicada de bonos del año, dirigida a inversores cualificados y a creadores de mercado, con una colocación de 3.500 millones de euros con vencimiento el 31 de octubre de 2028 y una rentabilidad anual del 5,15 %, que es equivalente a 280 puntos básicos respecto al mid-swap, el índice de referencia para este tipo de colocaciones. Esta operación es la primera sindicada a 15 años que hace España en más de dos años.

El 45,5% de la demanda se lo quedaron cuentas españolas mientras que la demanda extranjera copó el 54,5% de la subasta, que se adjudicó a un interés del 5,194%, mientras que los inversores pidieron papel por valor de 7.500 millones. Esta demanda supone más del doble que el capital captado, aunque se sitúa por debajo de las operaciones precedentes del presente ejercicio, realizadas a diez años.

Respecto a la nacionalidad de los compradores extranjeros, el 18,31% procedió de la zona euro; el 18% de Reino Unido y el 14,4% de EE.UU. Ateniéndonos al perfil del inversor, aseguradoras y fondos de pensiones se adjudicaron el 36% de la emisión; los bancos, un 24,2%, y las gestoras de fondos, el 22,4%.

BBVA, junto con BNP Paribas, CaixaBank, Crédit Agricole, Credit Suisse y Société Générale, ha sido una de las entidades colocadoras de la emisión.

Con esta nueva emisión, BBVA Corporate & Investment Banking pone de manifiesto su apoyo a sus clientes en todo el mundo y la excelencia de su capacidad de ejecución en los mercados de capitales.