El interés de los inversores extranjeros en la deuda española se vio reafirmado en la exitosa emisión de bonos del Tesoro Público en la que se colocaron 4.000 millones de euros con una rentabilidad anual del 5,15 %, de los cuales un 65 % fueron adquiridos por compradores extranjeros.

BBVA ha participado junto a otras cinco entidades como colocador de esta emisión de bonos sindicados, que supone la quinta colocación del año de deuda soberana española y que vence el 31 de octubre de 2044, lo que la convierte en la de mayor plazo realizada por el Reino de España desde septiembre de 2009.

La venta se realizó a 250 puntos básicos respecto al tipo medio de la curva de swap de referencia, lo que supuso una mejora de cinco puntos básicos sobre el precio inicialmente previsto y permitió al Tesoro aprovechar la excelente acogida en el mercado. Durante la primera hora, llegaron órdenes por valor de 10.000 millones de euros que subieron hasta los 10.600 millones al cierre de la venta, una hora y media después. 

La transacción reflejó un gran interés por parte de los inversores extranjeros de variada nacionalidad. Del 65 % de la deuda que fue adquirida fuera de las fronteras española, un 28 % fue comprada desde el Reino Unido, un 10 % por agentes de Estados Unidos, mientras que inversores de la Eurozona compraron un 16 %, los países nórdicos un 8 %  y desde Suiza un 2 %.

Según el tipo de inversor, los mayores compradores fueron las aseguradoras y fondos de pensiones (32 %) y gestoras de fondos (30%). Bancos, Hedge Funds y Bancos Centrales se hicieron con un 23 %, 9% y 4%, respectivamente.