BBVA, junto a otros 5 bancos (CITI, HSBC, Société Générale, Santander y SMBC) va a participar en la financiación de dos nuevos buques de crucero de Royal Caribbean. El importe total de la financiación asciende a 1.200 millones de euros. Los dos buques de crucero de alta gama cuentan con un carácter muy innovador y serán construidos por STX France en Saint Nazaire. Su entrega está prevista en 2018 y 2020. La operación cuenta con una cobertura de seguro de crédito de Coface actuando en nombre del Estado francés.

En esta ocasión, BBVA Francia ha decidido utilizar el nuevo sistema público de refinanciación de créditos a la exportación creado por SFIL, una estructura promovida por el Estado francés y cuya propiedad corresponde en su totalidad a capital público. En el mes de septiembre de 2015, BBVA Francia fue uno de los primeros bancos en firmar el protocolo de acuerdo con SFIL.

Lo que hace idóneo este sistema de refinanciación por parte de SFIL es la igualdad de tratamiento entre bancos, dado que todos los que participan en el crédito a la exportación deben poder beneficiarse de este sistema de colocación. Por otra parte, también existe igualdad de tratamiento en lo que respecta a las sumas comprometidas: para que un banco pueda contemplar su participación en un crédito comprador refinanciado por SFIL, el importe total del crédito adjudicado al comprador extranjero debe alcanzar una cantidad mínima de 70 millones de euros. Una vez satisfechas estas condiciones, SFIL puede refinanciar hasta el 95% de la participación de un banco en lo que respecta al crédito comprador.

"Si hubiera existido un sistema de esta clase habría resultado muy valioso cuando entre los años 2011 y 2013 los bancos comerciales experimentaron una degradación neta de sus condiciones de financiación. Experimentaron toda clase de dificultades a la hora de conceder financiación a largo plazo a las empresas. Entonces, los exportadores franceses se vieron penalizados en relación a sus competidores extranjeros procedentes de países en los que existían mecanismos públicos de financiación o de refinanciación" comenta David Peyroux, responsable Global Trade & International Banking de BBVA Francia.

Además, la puesta en práctica del mecanismo de SFIL responde estrechamente a la voluntad de los bancos de aplicar un modelo ‘originate to distribute' (originar para distribuir) a los créditos a la exportación. Asimismo, permite sacar del balance la parte refinanciada, de tal manera que no incida sobre sus ratios regulatorios.

El equipo de BBVA en Francia considera que el mecanismo de SFIL constituye una palanca muy útil para continuar desarrollando su actividad en el segmento de los créditos a la exportación en el mercado francés. "Además de la competitividad del coste de refinanciación, el apoyo de SFIL nos facilita la toma de participaciones de mayor calado en los créditos compradores. Este mecanismo nos permite ser menos dependientes de la liquidez de los mercados y, al mismo tiempo, nos permite ser menos dependientes de la liquidez del banco" concluye David Peyroux.