Las decisivas medidas de los bancos centrales han aclarado el panorama global reduciendo la probabilidad de escenarios de riesgo. Las políticas económicas han de seguir consolidando la recuperación.

El BCE mueve ficha en pos de la estabilidad de la zona euro "cueste lo que cueste". El programa de compra de bonos aleja la ruptura del euro.

La FED actuará "el tiempo que sea necesario" para facilitar una recuperación más fuerte. La economía estadounidense afronta bajo el paraguas de la FED riesgos bajistas como el impacto de la inacción fiscal.

El impacto del QE3 en las economías emergentes: la gestión del favorable entorno financiero global como problema local. Las políticas económicas domésticas determinan el impacto final del aumento global de liquidez.