News | 26 Octubre 2026

Una nueva etapa para las titulizaciones

Detrás de cada valor respaldado por activos existe una decisión de financiación. A medida que las empresas buscan formas más flexibles de obtener capital, la titulización se ha convertido en una herramienta cada vez más importante dentro de un ecosistema de financiación más amplio.







Una empresa quiere expandir su negocio.


Otra empresa busca liberar capital inmovilizado en miles de préstamos para automóviles. Otra quiere financiar equipamiento, activos de transporte o derechos de cobro frente a clientes sin depender exclusivamente de la financiación bancaria tradicional. 


Distintas empresas. Distintos sectores. Distintas necesidades de financiación. 


Sin embargo, todas ellas pueden llegar a la misma solución en los mercados de capitales: la tecnología de titulización, a través de la financiación mediante titulización y los valores respaldados por activos (ABS, por sus siglas en inglés).


A diferencia de un préstamo sindicado o de un bono corporativo, una operación de ABS comienza con activos que ya existen en el balance de una empresa. Esos activos, ya sean préstamos para automóviles, contratos de leasing de equipamiento, créditos comerciales u otros flujos de caja previsibles, pueden convertirse en la base de una estrategia de financiación que conecte a los emisores con inversores institucionales.


"Uno de los errores de percepción más habituales es pensar que las empresas deciden que quieren llevar a cabo una operación de titulización", afirma Sang Han, responsable de Sindicación y Estructuración de ABS en BBVA CIB. "En realidad, están tratando de resolver un reto de financiación. La titulización es una de las varias herramientas que pueden ayudarles a alcanzar ese objetivo".



Todo empieza con un reto de financiación


Las empresas disponen hoy de más opciones de financiación que nunca. La financiación bancaria tradicional sigue siendo esencial, pero cada vez se complementa más con productos como los préstamos sindicados, los mercados de capitales de deuda y la titulización. Más que competir entre sí, estas soluciones de financiación suelen funcionar de forma conjunta, ofreciendo a las empresas una mayor flexibilidad para gestionar la liquidez, diversificar sus fuentes de financiación y respaldar su crecimiento a largo plazo. También existen situaciones en las que las empresas privadas no tienen acceso al mercado de bonos corporativos y su mejor opción en los mercados de capitales es el mercado de titulizaciones.


Otro beneficio para los emisores es el acceso a condiciones de financiación favorables, ya que sus activos pueden estructurarse de forma que alcancen calificaciones AAA.


Para las empresas que cuentan con carteras de activos capaces de generar flujos de caja predecibles, los ABS pueden convertirse en una pieza importante dentro de esa estrategia de capital más amplia.


"La conversación ha cambiado", señala Han. "Ya no se trata tanto de elegir un producto de financiación frente a otro, sino de identificar la combinación adecuada de soluciones de financiación para los objetivos específicos de una empresa en función de su situación actual. Los ABS ofrecen a los emisores diversificación en sus fuentes de financiación y la posibilidad de combinar distintas herramientas les permite acceder al mercado más eficiente; y, si un mercado está cerrado, pueden recurrir a otro".



Convertir activos en capital


Toda operación de titulizaciones sigue el mismo principio fundamental: transformar activos financieros existentes en valores que pueden ser adquiridos por inversores.


Aunque el concepto es sencillo, el proceso reúne a especialistas de las áreas de originación, estructuración, sindicación, ventas, asesoría jurídica, calificaciones crediticias y negociación, todos trabajando con un objetivo común: conectar de forma eficiente el capital con las oportunidades. A medida que la economía estadounidense ha evolucionado, también lo ha hecho la variedad de activos que pueden titulizarse.


Aunque el mercado sigue siendo ampliamente conocido por los préstamos para automóviles, las tarjetas de crédito y las hipotecas residenciales, las operaciones actuales incluyen cada vez más financiación de equipamiento, infraestructura digital, activos de transporte como aeronaves, activos ferroviarios y contenedores, financiación especializada como préstamos al consumo y para mejoras del hogar, así como otras formas de flujos de caja previsibles.


"La economía cambia y las soluciones de financiación evolucionan con ella", afirma Han. "A medida que las empresas desarrollan nuevos modelos de negocio y surgen nuevas clases de activos, la titulización sigue adaptándose".



Conectando emisores e inversores


Toda operación de ABS exitosa depende de dos grupos cuyos objetivos se complementan de forma natural. Las empresas buscan un acceso eficiente al capital y fuentes de financiación diversificadas. Los inversores buscan exposición a distintos sectores de la economía, garantías diversificadas y estructuras de financiación que complementen las inversiones más tradicionales en renta fija.



Los mercados de capitales unen esos objetivos


"Los inversores buscan diversificación", señala Han. "Los ABS proporcionan exposición a una amplia variedad de activos y sectores, al tiempo que ofrecen a los emisores una vía adicional para acceder a capital".


Las continuas mejoras en materia de transparencia, estándares de información y estructuras de las operaciones también han fortalecido el mercado, reforzando la confianza de los inversores institucionales.



Parte de un ecosistema de financiación más amplio


Quizá el mayor cambio de los últimos años no sea el propio mercado de ABS, sino la forma en que las empresas conciben la financiación.


En lugar de depender de una única fuente de capital, cada vez más compañías combinan financiación bancaria, mercados de capitales y soluciones alternativas de financiación para construir estrategias de financiación más robustas.


Dentro de ese ecosistema, la titulización no es un producto de nicho. Se ha convertido en una herramienta más que las empresas pueden utilizar para impulsar el crecimiento, mejorar la eficiencia del capital y acceder a diferentes grupos de inversores.


"El concepto subyacente no ha cambiado", afirma Han. "Lo que sigue evolucionando es la forma en que las empresas utilizan la titulización para respaldar estrategias de financiación cada vez más sofisticadas".


Es probable que esa evolución continúe. El mercado ha crecido de forma constante durante la última década, con unos volúmenes de emisión que han pasado de aproximadamente 240.000 millones de dólares antes de la pandemia a una previsión de 400.000 millones de dólares en 2026.


A medida que surgen nuevas industrias, evolucionan los modelos de negocio y las necesidades de financiación se vuelven más especializadas, la titulización seguirá adaptándose junto a ellas, ayudando a las empresas a conectar sus activos con capital y a los inversores con nuevas oportunidades.


Para muchas empresas, la cuestión ya no es si los ABS sustituyen a otras soluciones de financiación. La verdadera pregunta es qué papel desempeña la titulización dentro de una estrategia de capital más amplia diseñada para respaldar el crecimiento a largo plazo.